La soledad que se apodera de uno mismo
con sentidos que llevan a diferentes caminos
todos unidos en la miseria, en la realidad oculta
de dos caminos que se unen al final del abismo.
A través de los ojos del entendimiento,
mentiras que se descubren, verdades que no
la distancia no es el problema, ni la solución;
y la mente es un arma letal que nunca se pierde.
1.3.08
Perdidos en el tiempo
7.2.08
La nostalgia del olvido
obtengo este jugo agrio de melancolía
recolectada de las profundidades del subconsciente,
mientras se extinguen los recuerdos
y la falta de olvido alimenta más ilusiones falsas.
Buscando reconciliarme conmigo misma,
Con ese vacío que no se deja derrotar,
de palabras sin sentido que nadie ha de analizar,
como el fondo de esa botella al que nunca quieres llegar.
Tengo un alfiler clavado que espera sin dejarse quitar,
quiero saltar la cuerda floja, para caer de este abismo sin final
hasta tus manos en consuelo de un sueño perdido bajo cielo.
Sin ánimos para volar, ni valor para gritarte desde abajo,
por miedo que finjas sordera, seguiré deambulando los techos
de casas llenas de espejos y perros que cuidan sus vidas perdidas.
En fríos cementerios de ilusiones,
Donde rondan las múltiples personalidades
de la juventud perdida, detrás de las vías
de un tren descarrilado, sin destino y sin guía,
que sólo ve un interior desgastado y oxidado,
arrojándose a en su inconsciente salida.
Naufrago en el vaivén de los silencios,
Sobreviviendo con mentiras y desilusiones,
bajo las siete noches de zafiro y luna esmeralda
pisando restos de lluvias, que hoy son sombras
en calles oscuras de desagües ausentes.
Quebrantando la ironía
apenas conozco ni la mía,
cura con sal las heridas,
deshoja un tren perdido,
remarca su paso firme
en el camino de regreso,
convierte una dulce despedida
en huella amarga para su destino.
Y en el agridulce del olvido,
se detiene ante el insomnio
a quemar melancolías ocultas
en las ruinas de una rutina
de errores imperdonables,
aferrándose a una vieja espina
para dejarte ir en la agonía.
30.1.08
Desencajado
estoy viviendo otro invierno en verano
y ya ves, el mundo es diferente
pero no hay excusa para esquivarlo.
Ya no quiero que me persigan mis huellas,
quiero caminar sin cortar el aire,
ni agitar el agua, ni rozar las nubes,
mi intención no es provocar más tormentas.
Sólo quiero hundirme en la oscuridad
que me persigue, darle una oportunidad
aquella que no alcanzaré jamás.
Y alejarme del ruido de la ciudad,
a dejar de pensar y dejar de soñar,
para no querer, para no intentar,
aprender a aceptar lo que no merezco
y ser feliz con lo demás,
ahogando mi ambición por la irrealidad
para serle más humilde a mi suerte.
Saldré a buscar un lugar,
donde esconder la felicidad
por si alguien más la quiere buscar.
Llegaré a donde el silencio sea el mar,
donde la playa sea mi soledad
y los soles no tengan tu nombre.
Pense que me querías
pero me dejaste aullandote,
sin nada de lo que me quitaste,
ni una razón tengo para arrojarte
y no puedo odiarte por mostrarme
que se puede caer sin previo aviso,
sólo debo olvidar lo que me olvida.
Quiero crecer, pero sin mentiras,
ya no necesito silencios, ni tormentas,
ni palabras que me comprendan,
necesito crecer más que las olas
para no dejarme arrastrar,
y que el viento no me quite estabilidad.
16.1.08
Duerme ...
... si el mundo aún espera,
... si el tiempo se olvida,
... si es el final del camino,
... que ya no hay destino,
... a nadie importa el olvido,
... ya nadie llama,
... y que no te duela,
... que la soledad es dura,
... que hoy no hay estrellas,
... porque se acabaron los puentes,
... porque una rosa nunca muere,
... y ya llegarán más tormentas,
... que no hay puertas abiertas,
... mientras la vida te deja.